Sobre un hecho que causó indignación de los católicos en el país y que en Corrientes se siente con profunda tristeza e impotencia en todas las localidades de la provincia, la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina emitió un Comunicado este Domingo 10 de octubre donde lamenta lo ocurrido en una «pretendida expresión artística» del Teatro Colón, respecto a la Virgen María que ofende la profunda Fe de los creyentes argentinos en particular y de la Iglesia en el mundo, en general.
«Se bastardearon y blasfemaron la fe y la religiosidad con palabras que no se pueden aceptar referidas a la Virgen María», sostiene el Comunicado.
La nota del Episcopado hace referencia a la versión del oratorio Theodora, de Handel, que se presenta en el Teatro Colón, dirigida por Alejandro Tantanian.
El cuestionamiento apunta contra la adaptación libre que se hizo de una obra clásica que refleja la vida de una mártir cristiana del siglo III que se rebeló contra la idolatría impuesta por el emperador Diocleciano. La versión presentada por estos días en el coliseo magno del país, en cambio, incorpora conceptos de la teóloga protestante Marcella Althaus-Reid que incluye una visión contemporánea vinculada a sectores del feminismo y a lo que se conoce como el movimiento “queer”.
El texto de la Conferencia Episcopal está firmado por los obispos miembros de la Comisión Ejecutiva, monseñor Oscar Ojea, obispo de San Isidro y presidente; cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, y Vicepresidente 1º; monseñor Marcelo Colombo, arzobispo de Mendoza y Vicepresidente 2º; y monseñor Carlos Malfa, obispo de Chascomús y Secretario General.
EL TEXTO
“El fin de semana pasado, una multitud de hombres y mujeres libremente convocados, nuevamente volvió al camino para cubrir a pie la distancia que nos separa del Santuario de Nuestra Señora de Luján. Fue después de un año lleno de privaciones, incertidumbres y angustias: muchos, con el corazón atravesado por el dolor a causa de haber perdido a familiares y seres queridos. La Peregrinación Juvenil para los católicos es una imagen de la Iglesia peregrina, que a pesar de las pruebas, recibe muchas gracias y consuelos a través de la Madre del Salvador, y por eso, fuimos cantando y caminando para pedir «trabajo y salud para nuestro pueblo».
En contraste, recibimos con tristeza y dolor cómo en una pretendida expresión artística se bastardearon y blasfemaron la fe y la religiosidad con palabras que no se pueden aceptar referidas a la Virgen María. Se han vertido nada menos que en el teatro Colón, ícono de la cultura de la Ciudad de Buenos Aires y de nuestra patria, donde los argentinos nos deleitamos con el arte y la música del mundo; ahí se dijeron expresiones que ultrajan la sensibilidad de una porción muy importante de nuestro pueblo, que más allá de su creencia religiosa, siempre respeta a la Virgen. Pedimos a las autoridades que velen por una sociedad sana y democrática, en la que se respeten todos los símbolos sagrados, de cualquier religión que sean, tanto como se respeta y defiende la libre expresión de los artistas”.