En un giro inesperado tras un confuso incidente ocurrido el 17 de marzo en Paso de los Libres, la Policía de Corrientes decidió apartar a cuatro efectivos de sus funciones por su presunta implicación en un esquema irregular de adquisición y tráfico de armas. El hecho que desató la investigación fue la denuncia de un cabo, quien afirmó que su vehículo, un Volkswagen Passat, fue robado con un arsenal en su interior, pero luego apareció calcinado sin rastros de las armas.
El caso generó sospechas desde el inicio, ya que llamó la atención que un suboficial de bajo rango poseyera tanto un vehículo de alta gama como un importante número de armas registradas a su nombre. La investigación policial y judicial, que comenzó como una denuncia de hurto calificado, tomó un giro más grave cuando las autoridades detectaron posibles irregularidades en la obtención de las armas.
La Dirección General de Asuntos Internos, siguiendo órdenes del Ministerio de Seguridad y la Jefatura de Policía, inició una investigación interna que desveló indicios de una organización dentro de la fuerza. Esta organización involucraría a tres policías de Paso de los Libres y uno de Corrientes capital, además de un empleado del Registro Provincial de Armas, quien habría facilitado la obtención fraudulenta de carnets de legítimo usuario y permisos de tenencia.
Ante la gravedad de las acusaciones, Asuntos Internos puso el caso en manos de la Unidad Fiscal de Paso de los Libres (UFRAC), que ahora lidera la investigación judicial. Mientras tanto, los cuatro policías implicados han sido separados de sus funciones mientras avanza la investigación. Se sospecha que el destino de las armas adquiridas mediante estas maniobras podría estar relacionado con el tráfico ilícito.